Orientación Vocacional

Cambiar de carrera - 2da parte

Consejos prácticos para afrontar esta decisión

¿Cuáles son los sentimientos que acompañan y dificultan a esta decisión? Consejos prácticos.
Previamente compartimos algunas razones por los que puede surgir el deseo de efectuar un cambio de carrera.  Todos estos motivos suelen estar acompañados por ciertos sentimientos que hacen que la decisión resulte más difícil.

El primer sentimiento que suele aparecer es el miedo, acompañado por la culpa y la vergüenza:

  • El miedo ante lo desconocido, ante la inseguridad, ante la opinión familiar.
  • La culpa por el “tiempo perdido”.  Este pensamiento es recurrente en todos los alumnos que consideran un cambio de carrera.  Hay una tendencia a ver el tiempo invertido como si fuera un tiempo desperdiciado. También la culpa nace con la destrucción del “plan de vida” imaginado.
  • La vergüenza…ante la posible mirada ajena. Las comparaciones con otros compañeros de la escuela secundaria o de la carrera hacen que haya un sentimiento de inferioridad que no aporta nada positivo.

Entre estos sentimientos, aparece el aspecto social, que pide cada vez una incorporación más precoz al mundo laboral profesional.  A esto se le suma otra necesidad, por parte de los alumnos: la de finalizar los estudios lo antes posible para poder comenzar a trabajar y poder solventarse.  En su conjunto, todo hace que la presión al momento de pensar en un cambio de carrera sea mayor y la decisión se haga más difícil.


Pienso, luego existo

Lo primero que debemos hacer es restarle la connotación negativa a la duda. Por supuesto, la misma como tal e indefinida, no tiene ningún propósito.  Sin embargo, puede ser muy positiva si conduce a la acción, si nos lleva a informarnos, a averiguar, a repreguntarnos, a evaluar, a poner a prueba.  La duda nos puede conducir a crecer y a elegir libremente.


Algunos consejos

Como mencionamos ya, antes de efectuar un cambio de carrera, es necesario conocer los motivos.  Una vez diferenciados estos, podremos saber cómo proseguir.

  • Si tu problema radica en una inadecuada modalidad de estudio o un tema de desorganización, el apoyo universitario o algún tipo de tutoría podrían resultar de gran ayuda.  Te sugerimos consultar en tu universidad si cuenta con algún servicio de apoyo especial para ingresantes. Usualmente, los mismos son conducidos por profesores o por alumnos más avanzados en la cursada, que pueden, además de ayudar desde un plano esquemático, compartir sus propias experiencias y vivencias.
  • Si la incertidumbre tiene como base un tema vocacional, lo cual es muy habitual, es de suma utilidad la realización de un proceso personalizado de reorientación vocacional, independientemente de si realizaste o no en su momento algún tipo de orientación vocacional para elegir tu primera carrera. Como bien mencionamos en otros artículos, la vocación es algo dinámico, en constante formación.
  • Lo primero que debés buscar es restarle dramatismo a la situación para así poder trabajar sobre lo que realmente importa.  Es fundamental que puedas correrte del lugar de “lo que no hice”, “lo que no pude”, ”lo que no fue”, para concentrarte en lo que deseás y lo que vendrá. Todo lo que hayas aprendido, más que una perdida, es una inversión, que seguramente te servirá en algún momento de tu vida. Si tenés posibilidad conversá con adultos al respecto, y podrás comprobar cómo en general de todas las experiencias han extraído aprendizajes valiosos.
Si estás pasando por esta situación, no dudes en consultarnos acerca de las alternativas para realizar un proceso de reorientación de carrera de manera personalizada. Es una inversión para tu futuro y para solucionar la angustia que sentís en el presente por convivir con este problema.